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Despedimos a Laurita Yentzen, cantora chilena

Setenta años de trayectoria rinden homenaje al legado que nos deja Laurita Yentzen, eterna compañera de Chabelita Fuentes. Su partida marca el cierre de décadas de tradición cantora.

Fotografía | Anita Fuentes

Laura Yentzen Flores, nació en 1933 en la comuna de Ñuñoa. Fue una destacada cantora que dejó una huella imborrable en la música folclórica chilena. Con más de siete décadas de trayectoria artística, su característico timbre de voz, su carisma y su versatilidad la consolidaron como un ícono femenino de la música popular y tradicional de nuestro país.

Desde temprana edad, Laura mostró una inclinación natural hacia el canto, participando activamente en actos escolares. Su pasión se fortaleció al reencontrarse con su antigua compañera Chabelita Fuentes, con quien fundó el dúo Las Morenitas en 1954. Esta agrupación se destacó por sus interpretaciones de música tradicional chilena y, en 1956, lanzaron su primer LP titulado Ranchito de Totora. Su talento las llevó a recorrer diversos escenarios a lo largo de Chile, desde Arica hasta Concepción, e incluso a Mendoza, Argentina, donde participaron en programas de la radio LV10 de Cuyo y en presentaciones en boites y teatros, compartiendo escena con figuras como Libertad Lamarque y Hugo del Carril.

Además de su colaboración con Chabelita Fuentes, Laura compartió escenarios y participó en proyectos cinematográficos junto a la reconocida folclorista Margot Loyola, con quien grabó en el filme Un país llamado Chile. Su presencia fue habitual en radios, rodeos y en destacados locales nocturnos de Santiago, como Goyescas, Bier Hall, Tap Room y El Club de la Medianoche, siendo parte del elenco estable de El Pollo Dorado.

A mediados de la década de 1960, Laura se trasladó a Talca, donde continuó su carrera musical junto a los hermanos Carbone, explorando no solo el folclore chileno, sino también incursionando en géneros como el tango, la milonga y el vals. En 1974, debido a la situación política del país y la persecución hacia su esposo, emigró con su familia a Argentina. En la región de Cuyo se reinventó como solista, ganando fama y el cariño del público local. En Malargüe, acompañada por las guitarras de los hermanos Urquiza, cautivó a la audiencia con interpretaciones de boleros, valses peruanos, tangos, tonadas y cuecas, destacándose en peñas y programas radiales.

En 1993, Laura regresó a Chile y retomó su participación en Las Morenitas. Junto al grupo, recorrió nuevos rincones del país, presentándose en diversas festividades y teatros. Su presencia en videos y redes sociales permitió conectar con nuevas generaciones, consolidándose como referente femenina de la música tradicional chilena. Con el objetivo de preservar su valioso legado patrimonial, grabaron los discos 60 años de canto y tradición (2014) y Tengo que vivir cantando (2017). Estos registros incluyen grabaciones inéditas en estudio, donde Laura, junto a Chabelita Fuentes en la primera guitarra y Diego Barrera en la segunda voz, recorren el repertorio de la bohemia santiaguina.

Su próximo disco póstumo, titulado Volver a empezar y programado para mediados de 2025, promete un viaje a través de la música popular chilena del siglo pasado, abarcando géneros como tonadas, boleros y cuecas.

Sus últimas presentaciones fueron verdaderos actos de homenaje y recuerdo a Chabelita Fuentes, su compañera de vida y de canto, a quien tanto extrañaba y gracias a quien ingresó al mundo profesional de la música folklórica. Así lo expresó también en sus conciertos de despedida, realizados en la Sala Isidora Zegers de la Universidad de Chile (11 de noviembre de 2024), en el Teatro Municipal de San Vicente de Tagua Tagua (14 de marzo de 2025), y en el frontis del Edificio Consistorial de su natal Ñuñoa (21 de marzo de 2025), comuna que la vio nacer y donde quiso volver a cantar por última vez.

Hoy despedimos a Laurita con el cariño que siempre le tuvimos, por los innumerables momentos en escena y tras bambalinas, en los que reímos, compartimos y “traveseamos”, como a ella le gustaba decir. Nos quedamos con sus canciones, con sus historias y con la esperanza de poder publicar pronto todo el material fonográfico registrado en estos últimos años, para cumplir su deseo de dejar un recuerdo para la posteridad: para sus nietas, bisnietos, y para todos quienes aprendimos de su arte y su generosidad.

Laurita partió la madrugada del lunes 7 de abril de 2025, pero su canto y su risa quedarán siempre con nosotros.