No se trata solo de aprender melodías o acordes: es un acto de memoria, de reencuentro, de identidad. Es un gesto colectivo de amor por la historia íntima de sus familias, de sus madres y abuelas, quienes alguna vez tejieron en décimas y tonadas las emociones de la vida cotidiana.
El taller “Campesino es mi canto. Tradición, aprendizaje y creación para mujeres a través del canto campesino”, financiado por el Fondo de la Música del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, nace con el propósito de recuperar una tradición que se ha ido desdibujando en el tiempo: la figura de la cantora campesina. A través de 20 sesiones formativas, 12 mujeres de la comuna de Pumanque serán guiadas en el arte de cantar, tocar la guitarra tradicional y crear sus propios versos, devolviendo al canto campesino su rostro femenino y su anclaje territorial. Liderado por Laura Cabrera, nilahuina y representante de la Agrupación Semillas de Pueblo Chico.
En Pumanque, no hace muchas décadas, era común escuchar una guitarra en cada casa. Las madres, tías y vecinas eran las dueñas del canto. Hoy, cuando ese sonido parece haberse silenciado, este taller aparece como una semilla para volver a sembrar esa memoria sonora. En este espacio, las mujeres aprenden a escribir cuartetas, coplas y décimas que recogen su propia experiencia, su entorno y sus emociones, transformando sus vivencias en patrimonio vivo.

La iniciativa es liderada por dos mujeres con un profundo compromiso con la cultura tradicional. Por un lado, Ofelia Gana Aguilera, cultora del canto campesino y reconocida como Tesoro Humano Vivo por el Consejo Nacional de la Cultura en 2011, quien ha dedicado su vida a preservar y difundir la sabiduría musical del campo chileno, mujer autodidacta con más de treinta años de trayectoria musical, que ha recorrido el país trabajando en la difusión de nuestras tradiciones, demostrando la calidad artística que posee tanto como cantora y compositora. Ofelia nos señala, “En mi calidad de cantora y compositora de nuestra tradición musical me siento feliz y entusiasmada de sembrar una semillita de esta labor en mujeres de Nilahue Cornejo….ruego a Dios se me abra un terreno fértil…sororo…filial para poder ver algún día …al final del taller al que fui convocada para compartir mis conocimientos….a las nilahuinas tocando su guitarra…enarbolando y creando versos…pero fundamentalmente haciendo un gracioso y femenino aporte a la tradición de la Cantora Chilena….Que así sea !”
Por otro lado, Laura Cabrera Barraza, historiadora y antropóloga, especialista en patrimonio cultural inmaterial, que ha trabajado incansablemente en visibilizar la riqueza cultural de las comunidades rurales de la región de O’Higgins. “La idea de este proyecto surge a raíz de observar y conversar con mi madre. Ella es sus relatos siempre se expresa y se apoya en cuartetas, mencionando a quien la entonaba antiguamente, es decir, en quien la oyó siendo niña. Mi madre hoy tiene 92 años, y todas esas cuartetas en en su memoria, tienen nombre y voz de mujer, no de una, sino de varias mujeres que habitaron nuestro territorio hace años. Lamentablemente, poco a poco, con la partida de las mujeres mayores, se ha ido silenciando la voz femenina en nuestra comuna. Por ello, a través de este proyecto, se busca, la recuperación de un espacio y expresión tradicionalmente femenina en la comuna de Pumanque”. Destacó Laura Cabrera.
El taller no solo entrega herramientas musicales, sino que ofrece un espacio de sororidad y fortalecimiento identitario para las participantes. A través de la práctica colectiva, se forja comunidad y se cultiva el sentido de pertenencia. Es una invitación a que las nuevas generaciones conozcan y valoren el rol de la cantora campesina como portadora de una herencia que no debe desaparecer.
El seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la región de O’Higgins, Cristo Cucumides Litin, destacó la iniciativa, relevando “el importante trabajo que desarrollan nuestras cultoras de la música campesina y también el valor identitario que le otorgan a cada una de sus creaciones musicales (…) Para nosotros es muy importante apoyar proyectos, a través del Fondo de la Música, que también fomenten el aprendizaje de nuestras expresiones del patrimonio inmaterial, generando espacios de encuentros colectivos para que mujeres de todas las edades puedan crear sus propias obras. La labor de la mujer ha sido muy importante en nuestra historia, ya que históricamente han sido transmisoras de nuestra cultura e identidad a través del cantar y la oralidad”.
En noviembre de 2023, el canto campesino fue incorporado al Listado Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, reconociendo su importancia como expresión viva de la ruralidad chilena. Iniciativas como este taller en Pumanque contribuyen activamente a esa salvaguarda, reafirmando que la cultura no solo se conserva en los libros, sino también —y sobre todo— en las voces de quienes cantan lo que han vivido.