Cultura, patrimonio e identidad desde O´Higgins

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Cerrar la calle, juntarnos a bordar: ¿a qué resistimos hoy?

La arpillera se encuentra desde el 1 de marzo en la comuna de Pichilemu a cargo de las bordadoras de la costa, para seguir luego a otro territorio de la región.

Fotografía | Maka Aqueveke y Bernet Pareja

El bordado comunitario es profundamente político, resguarda esa carga hasta el día de hoy.  En un gesto tan simple como simbólico, el encuentro Tramas Colectivas logró suspender por un momento el tránsito habitual de la ciudad para propiciar uno de creación y encuentro, instalando mesones, sillas y costureros.

Financiado a través del 8% de Cultura del Gobierno Regional de O´Higgins, durante la jornada cerca de un centenar de participantes, provenientes de diversas comunas de la región, se congregaron en la plaza de San Fernando en torno al bordado, reconociéndose,  articulando relatos, experiencias y saberes, dando cuenta de la vigencia de la práctica.

Permitirse un tiempo  para bordar juntas, para reconocerse en el oficio y para proyectar, a través de las puntadas de colores, una resistencia común, ¿a qué?: algunas a ser cuidadoras con escaso tiempo personal, a la inmediatez que nos exige el mundo contemporáneo, a las distancias ideológicas que nos alejan de nuestros compatriotas, a la violencia, a las profundas contradicciones de las que está hecha nuestra realidad actual. 

Juntarnos a bordar entonces, en silencio pero acompañadas, nos recuerda cada vez que el encuentro con otros nos fortalece y crear espacios de ternura a través de la creación y del goce estético será siempre beneficioso. 

Resistimos también a que se minimice y se ponga en duda la importancia de la cultura y las artes en nuestras vidas.

En este contexto, la arpillera colectiva, iniciada durante el encuentro del 1 de marzo, comenzó su recorrido trasladándose hacia la comuna de Pichilemu, donde ya se han iniciado los primeros registros de su proceso, marcando el inicio de una itinerancia que continuará tejiendo vínculos.

La convocatoria reunió a diversas organizaciones y colectivas textiles provenientes de distintos territorios, dando cuenta de la vitalidad y diversidad del quehacer textil en la región. Participaron las agrupaciones Arpillera Placilla (Placilla), Witralmanicu (Pichidegua), Arpillera Costa del Sol (Rancagua), Mujeres Arpilleristas de San Enrique (San Enrique), Tinguiririca: entre hilos, puntadas y bordados (Tres Puentes), una agrupación de bordadoras de Pumanque, y Bordadoras de Pichilemu. A ellas se sumaron representantes de Fundación IDI Artesanía y Empresa Creativa (Machalí), Rinconada de Malambo y la agrupación Hilando Historias con Gabriela Mistral (Rengo), ampliando el diálogo entre experiencias locales y prácticas comunitarias vinculadas al arte textil.

A partir de la participación de las organizaciones, se comenzó con la sistematización de ellas, con el fin de documentar la labor en cada una de sus comunidades, sus trayectorias y como una forma más de ser reconocidas.

Asimismo, el encuentro contó con la participación de organizaciones e instituciones que han sostenido y proyectado el trabajo colaborativo en el territorio, entre ellas La Matriz Arte y Cultura, responsable del proyecto, Arpillera Ciudadana promotora histórica de la red en la comuna de San Fernando, Memorarte y Cultura San Fernando, junto a la Cooperativa Inclusiva Estación de los Sueños, encargada de las colaciones de la jornada. De igual forma, se reconoce el valioso apoyo de la Unión Fraternal UFA, quienes facilitaron la infraestructura necesaria para el desarrollo de la actividad.