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Capítulo 5 El Heladero | Podcast Oficios con Memoria

Nilahue Cornejo tuvo su propio heladero, don Gustavo Galaz, quien en temporada estival, cada fin de semana, recorría las calles del pueblo llevando en su carrito sus ricos y refrescantes helados

Nilahue Cornejo tuvo su propio heladero, don Gustavo Galaz, quien en temporada estival, cada fin de semana, recorría las calles del pueblo llevando en su carrito sus ricos y refrescantes helados. Estos eran elaborados por él mismo; los llevaba en un tambor protegido para que no se derritieran y, desde ahí, los iba sirviendo en barquillo o directamente a tiestos para toda la familia. 

Al oír una campanilla y el grito “helados” de don Gustavo, la gente comenzaba a asomarse. 

A continuación, en base a los relatos de sus hijas y de algunas vecinas del pueblo que disfrutaron de sus preparaciones, se detalla el proceso y las técnicas de elaboración de los helados de don Gustavo. 

El papá iba a comprar las barras de hielo, que eran como de dos metros más o menos, a Santa cruz. Se iba tempranito en una micro que tenía una parrilla arriba, y ahí las traía envueltas en unos sacos de cáñamo. Él tenía un carretón para traer todas sus cosas, lo guardaba allá arriba. Como tenía gente conocida ahí, en el cruce, entonces lo dejaba ahí. Después, al llegar a la casa, aquí en la pieza a la entrada, que era como una pesebrera, ahí tenía un hoyo en donde dejaba las barras de hielo y las tapaba con aserrín para que duraran. 

Nosotros nos levantábamos temprano porque, para que nos dieran helado, teníamos que levantarnos a la 5 de la mañana a darle vuelta a la máquina. En un tambor de cobre se hacía el helado. Ese tambor tenía un hoyo al medio donde ponía la maquinita, que tenía una manilla que había que hacer girar hasta que se formara el helado. Porque ahí le echaba agua, azúcar y los hielos por la orilla; ponía una olla grande al fuego y ahí hervía el agua, le echaba el azúcar y él hacía su proceso que lo sabía él no más. Y era bien bonito, lo salíamos a vender por todo el pueblo.

También hacía helados de leche con canela, ¡le quedaban ricos! Eso sí me acuerdo, que nos mandaba a hervir unas ollas con canela, porque eran unos pedazos grandes con canela. Compraba harta canela. 

La gente estaba esperando para que les vendiera el helado. Todos los fines de semana iba para la cancha también. El único heladero que había en Nilahue. 

Nosotros salíamos con una taza para que nos diera el helado y el barquillo así encimita. El Tata le compraba una fuente y los barquillos los ponía también encima. Pero eran en barquillo todos los helados que él tenía; de todos los sabores y colores. Eran así como más agüita, pero eran muy ricos. Y tocaba la campanilla. De eso me acuerdo yo. Pero me parece que veo los helados: amarillos, rosados, varios colores.  

Después de don Gustavo Galaz Nilahue Cornejo no ha vuelto a tener un heladero artesanal. 

Desde que dejó de fabricar sus helados han transcurrido más de 4 décadas. 

Oficios con memoria. Podcast sobre los oficios artesanales y la vida cotidiana de los antiguos habitantes de Nilahue Cornejo, comuna de Pumanque, provincia de Colchagua, región de O’Higgins. Basado en el libro Historia hecha a mano de Laura Cabrera Barraza.

Proyecto financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, ámbito regional de financiamiento, Convocatoria 2026.