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Santa Rosa de Lima en Pelequén: fe, historia y transformación comunitaria

Durante el mes de abril se realizarán dos actividades de lanzamiento del libro derivado de esta investigación, las cuales tendrán lugar en el Santuario de Santa Rosa y en la Biblioteca Pública de San Fernando.

Fotografía | Karen Fuentes Núñez

En el corazón de la Región de O’Higgins, Pelequén se convierte cada año en el epicentro de una de las manifestaciones de fe más significativas de Chile. Con su tradicional peregrinación en honor a Santa Rosa de Lima, es el escenario donde lo sagrado y lo cotidiano convergen, manteniendo viva una devoción que ha resistido siglos de cambios sociales y económicos.  


El libro Santa Rosa de Lima en Pelequén: peregrinación multicultural en la Región de O’Higgins, nos sumerge en la historia de esta festividad, abordando su origen, evolución y significado dentro de la identidad regional. A través de una rigurosa investigación basada en archivos históricos, testimonios y talleres participativos, la obra reconstruye el devenir de una práctica que no solo refuerza la religiosidad popular, sino que también actúa como catalizador de transformación comunitaria. Catherine Valenzuela, responsable del proyecto, junto a la fotógrafa Karen Fuentes y Jasna Ivusic, gestora cultural,  conforman el equipo. señala Catherine que “la iniciativa surge a partir de la investigación relacionada con el ramal de San Fernando a Pichilemu (2013-2014), buscando información apareció la estación Pelequén que programaba viajes especiales en agosto y septiembre a Pelequén, considerando 100.000 personas año a año. Se presentó como proyecto a fondart y la gobernación de O ‘Higgins, saliendo seleccionado en el año 2024 en fondart regional”. Es así como este proyecto es posible gracias al apoyo de Fondart Regional, línea cultura regional convocatoria 2024.

El Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la región de O’Higgins, Cristo Cucumides Litin, señaló que “este libro es un proyecto que profundiza en una de las festividades religiosas con más tradición en nuestra región, como es la peregrinación a Santa Rosa de Pelequén en la comuna de Malloa, devoción que forma parte de nuestro patrimonio cultural, tan presente en el imaginario colectivo y la memoria de las comunidades (…) Estamos muy contentos de poder contribuir al fomento de la identidad regional a través de este proyecto financiado por Fondart Regional del Ministerio de las Culturas”

Santa Rosa de Lima, símbolo de sacrificio y esperanza

La figura de Santa Rosa de Lima es una de las más veneradas de la tradición católica en América Latina. Isabel Flores de Oliva, su nombre de nacimiento, fue una mujer que desde temprana edad abrazó una vida de sacrificio y entrega espiritual, marcada por una intensa mística y experiencias de mortificación. Su vida estuvo atravesada por episodios de penitencia extrema y visiones divinas, lo que la llevó a ser canonizada en 1671 como la primera santa de América.  

Su imagen es inconfundible: vestida con el hábito de las dominicas terciarias, con una corona de rosas en la cabeza y, en muchas representaciones, sosteniendo al Niño Jesús o una cruz en sus manos. Este icono no solo es una representación visual de su devoción, sino que también encarna los valores de la fe, la pureza y la fortaleza espiritual. En el imaginario popular, Santa Rosa es vista como una intercesora poderosa, especialmente en momentos de angustia y enfermedad.  

En Pelequén, la imagen de la santa ocupa un lugar central en el santuario que lleva su nombre. Según la tradición local, la veneración a Santa Rosa en este pueblo comenzó cuando a su imagen se le atribuyen múltiples milagros. Desde entonces, la devoción se extendió, convirtiéndo la festividad en una de las más importantes del país.  

La peregrinación, una manifestación de fe y transformación social 

El acto de peregrinar es, en sí mismo, una metáfora de la búsqueda espiritual y de la resiliencia ante la adversidad. Quienes llegan a Pelequén lo hacen con promesas y agradecimientos, cargando con historias de milagros. Este aspecto de la devoción popular es abordado en el libro con una sensibilidad que permite comprender la peregrinación no sólo como una manifestación religiosa, sino también como un fenómeno cultural que articula tradición y modernidad.  

A diferencia de otras festividades religiosas andinas, donde la música y la danza tienen un rol central, en Pelequén la expresión de fe se manifiesta principalmente a través del pago de mandas. Estas promesas, que incluyen caminatas de kilómetros, ofrendas y actos de sacrificio personal, evidencian la forma en que la religiosidad popular se entrelaza con las necesidades individuales y colectivas.  

El libro estructura su análisis en cuatro períodos clave, desde fines del siglo XIX hasta la actualidad. Este enfoque permite entender cómo la festividad ha sido moldeada por transformaciones sociales, como la llegada del ferrocarril, el crecimiento del comercio y los efectos de desastres naturales, como el terremoto de 2010 que destruyó parte del santuario.  

Un crisol de historia y cambios sociales

Uno de los aspectos más interesantes que la obra resalta es el carácter multicultural de la peregrinación. En Pelequén, convergen feligreses de distintas regiones y contextos sociales, generando un espacio de encuentro que va más allá de lo meramente religioso. Durante la celebración, Pelequén se transforma en un gran mercado al aire libre, donde comerciantes, artesanos y emprendedores encuentran en la festividad una oportunidad para el sustento. Este intercambio económico, que tiene raíces en las prácticas de trueque precolombinas, es una de las dimensiones que refuerza el carácter integral de la festividad, uniendo lo espiritual con lo material.  

Además, la historia de la iglesia de Pelequén refleja las dificultades y la resiliencia de la comunidad. Desde su primera construcción en el siglo XIX hasta su destrucción y reconstrucción tras terremotos, el santuario ha sido testigo de la fe inquebrantable de sus devotos, quienes han sostenido su legado a pesar de las adversidades.  

 Una tradición en constante construcción 

Más allá de su valor histórico, Santa Rosa de Lima en Pelequén nos invita a reflexionar sobre el papel de las festividades religiosas en la construcción de la identidad regional. La peregrinación a Pelequén es un testimonio vivo de cómo las comunidades resignifican sus tradiciones a lo largo del tiempo, manteniendo su esencia, pero adaptándose a las dinámicas del presente.  

En un contexto donde lo rural y lo urbano se entrelazan cada vez más, la persistencia de esta celebración es una muestra de la fuerza de la memoria colectiva. Como bien nos recuerda este libro, las festividades como la de Santa Rosa no solo son un recordatorio del pasado, sino también una forma de proyectar la fe y la cultura hacia el futuro.